Notarios y Conservadores

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Presidente de la Asociación: “No hay razón objetiva que explique la creación de este número de notarios”

Alfredo Martin cuestiona la decisión del Ministerio de Justicia de generar más de 100 cargos y advierte que esto generará problemas en la calidad del servicio. También dice que esta actividad no debe medirse con la lógica del mercado.
11-08-2017

Entrevista: Felipe Díaz, Diario La Tercera

En el quinto piso de Avenida Bulnes 79, frente al Palacio de La Moneda, se encuentra la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros Judiciales de Chile. Este fue el lugar donde su presidente, Alfredo Martin, abordó con La Tercera la materia que ha tenido a su oficio en el centro de la discusión pública: la decisión del gobierno de crear más de 100 nuevos cargos.

¿Cómo tomaron la decisión del Ejecutivo de crear estas plazas?
El tema de creación de cargos ha sido una permanente preocupación, tanto de la asociación como del Ministerio de Justicia. Nosotros escuchamos tiempo atrás un rumor de que el ministro (Jaime Campos) tenía la idea de crear 100 cargos, motivo por el cual solicitamos una entrevista con él, y en esa entrevista él nos manifestó que no tenía ningún número de cargos en la mente, que solamente les estaba preguntando a las cortes de apelaciones para que le informaran en qué lugar era necesario crear esos puestos. Nos dijo en ese minuto que él no conocía el contenido de los oficios de las cortes. Posteriormente, nos informamos que les había reiterado la necesidad de que le informaran favorablemente.

¿Apoyan esta medida?
Como asociación, siempre hemos apoyado la creación de notarías, cuando un estudio técnico, objetivo y las condiciones económicas de la comuna así lo permitan. Esto, porque los oficios de notarios y conservadores se tienen que autosustentar. Entonces, para que se cree un oficio tiene que mirarse no solo la cantidad de habitantes. Nunca ha sido sinónimos el aumento de población y el aumento de actividad económica. Hay muchas comunas que son dormitorio, que tienen muy poca actividad económica y, lógicamente, ahí no se justifica la existencia de un notario. Esto es lo que nosotros hablábamos con el ministro, que si se crea un oficio que no es capaz de autosustentarse, lo único que se está garantizando es que se dará un pésimo servicio. Eso es lo que nosotros defendemos.

¿No sus intereses?
No nos preocupa, como dijo muy mal el ministro, que estemos cuidando nuestros intereses. Eso se lo respondo diciéndole que en mi comuna yo pedí creación de notarías. Pero cuando vemos que esta autosustentación corre riesgo, también corre riesgo la fe pública.

¿Cómo estima que se ha abordado este tema?
Hemos visto muchas declaraciones efectistas, y con ellas se pretende fundamentar lo que no está, precisamente fundamentado, en un estudio técnico y especializado. Podemos hablar mucho de que el mercado, la competencia y los precios, pero eso no es real. Nosotros estamos encargados de la fe pública, que no es un bien de consumo que se transe en el mercado.

¿Por qué cree que se ha buscado esta medida?
Mucho se ha hablado de que están creando las notarías para que se hagan los nombramientos antes de que termine el gobierno. Yo prefiero no entrar en esa materia, pero estando de acuerdo en la creación de algunas notarías, a mí me llama profundamente la atención el número exagerado de oficios que se están creando. ¿Por qué lo hicieron? Eso habría que preguntárselo al señor ministro, pero la verdad de las cosas es que no hay ninguna razón objetiva que explique esta cantidad de oficios. Quiero aclarar que hay muchas notarías en el decreto y cargos de conservadores que nosotros estamos de acuerdo que se hayan creado, pero esto fue decididamente excesivo e infundado.

¿Hubo presión a las cortes para que dieran su aprobación?
Si hubo o no presión, lo juzgarán las personas. Lo cierto es que hay cortes que emitieron dos o tres oficios distintos. Primero, uno en que no era necesario crear cargos o que era necesario máximo dos. Posteriormente, se insiste por el ministerio de que se informe favorablemente otro sinnúmero de cargos y se resuelve, en definitiva, la creación de cargos que pide el ministro. Eso es objetivo. Si hubo o no presión, que lo juzgue la gente.

¿Cómo toma este anuncio del ministro, de que se van a revisar los aranceles de los notarios?
Este anuncio ha sido tomado, en parte, como una advertencia que nos hacen para no seguir metiendo bulla. Creo que si van a examinar los aranceles, debieron hacerlo hace mucho tiempo. El Ministerio de Justicia, desde el año 2006, tiene un estudio que encargaron ellos que indica lo que hay que hacer con los aranceles. Sin embargo, ese estudio lo guardaron en un cajón de un escritorio y nunca más se acordaron de el. Por otra parte, la misma Corte Suprema, en dos oportunidades, ha solicitado al Ministerio de Justicia que actualice los aranceles conforme a la variación del IPC. Estos aranceles están congelados desde 1998. En consecuencia, si se van a estudiar los aranceles haciendo caso a los estudios objetivos que se han hecho sobre esta materia y que están en el ministerio, obviamente nos parece razonable. Si esto es una fórmula para decirnos “oigan, les podemos afectar los aranceles”, lo encontraría tremendamente peligroso.

¿Cree que era necesario este proceso?
Sí, se lo dijimos al ministro. Le propusimos que creáramos una mesa de trabajo, que trabajara en el menor tiempo posible, pero con la mayor cantidad de antecedentes (…) Y el ministro nos cerró las puertas. Además, hemos visto como hay un desorden geográfico en el ministerio sobre cuáles son los lugares físicos donde están las notarías. Yo escuché que el ministro dijo que había más de 50 notarías en la comuna de Santiago y son 39. Si el ministerio está diciendo que hay que crear tantas notarías en tantas comunas y no sabe cuántas hay en cada comuna, es algo que realmente nos preocupa.

La Fiscalía Nacional Económica anunció que indagará esta actividad…
Lo que ha dicho la fiscalía es que va a hacer un estudio, no una investigación. Tiene todo el derecho a hacer los estudios que quiera, pero una vez más nos encontramos con el mercado, con la competencia, y ellos hablan del mercado de notarios. Eso es un error garrafal. Los notarios no son un mercado. Aquí estamos hablando de un bien jurídico: la fe pública. Todos los estudios que apunten a que este otorgamiento de fe pública sea lo mejor posible, estamos de acuerdo. Si se va a analizar con criterios de mercado, están equivocados.


Fuente: Diario La Tercera